La Jornada de Ciencia, Tecnología e Innovación, que reunió en Plaza Libertad a investigadores, docentes y estudiantes de distintas instituciones, fue también un espacio para visibilizar las dificultades que atraviesa el sistema científico y universitario argentino como consecuencia de las restricciones presupuestarias.
Mientras más de 30 stands exhibían investigaciones, publicaciones y experiencias de transferencia de conocimientos, integrantes de la comunidad científica de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) compartieron sus preocupaciones por la reducción del financiamiento y sus consecuencias sobre el desarrollo de proyectos, las condiciones de trabajo y la formación de nuevos investigadores.
Celeste Schnyder, Marcela Taboada, Axel Hollmann y Antonella Carabajal analizaron distintos aspectos de esta problemática y coincidieron en señalar la necesidad de garantizar los recursos necesarios para sostener la investigación científica y tecnológica.

PRINCIPALES PREOCUPACIONES
Celeste Schnyder, directora del INDES, explicó que las restricciones presupuestarias no solamente afectan el funcionamiento cotidiano de las instituciones, sino también la continuidad de las carreras académicas y científicas.
“Esto redunda en el normal funcionamiento del día a día, pero también, sobre todo, interrumpiendo las trayectorias y carreras académicas, científicas de nuestros estudiantes, nuestros becarios, becarias”, señaló.
La investigadora advirtió que, si bien existen proyectos que se ven interrumpidos o avanzan con mayor lentitud por falta de recursos, una de las consecuencias más preocupantes se relaciona con las nuevas generaciones. “Creo hoy que lo más crítico es cómo eso está afectando a los nuevos recursos, a los jóvenes sobre todo”, expresó.
En esa misma línea, Axel Hollmann explicó que la reducción del financiamiento tiene efectos que van más allá de las dificultades inmediatas para desarrollar investigaciones.
“Hay menos becarios. Menos becarios hoy van a ser menos investigadores en unos años, van a ser menos docentes formados en unos años”, advirtió, al describir el impacto que puede tener la falta de inversión sobre la continuidad del sistema científico.

INVESTIGAR CON RECURSOS PROPIOS
Hollmann también describió las condiciones en las que numerosos equipos sostienen actualmente sus actividades, incluso recurriendo a sus ingresos personales para afrontar gastos indispensables.
“Seguimos funcionando, me animaría a decir al 80%, pero trabajando con salarios muy bajos, haciendo todo muy a pulmón, poniendo plata de nuestros sueldos para comprar los insumos de laboratorio, para sostener la universidad, para sostener la ciencia, pero eso tiene un límite”, manifestó.
Según explicó, el sostenimiento de las actividades depende cada vez más del esfuerzo de los propios trabajadores, una situación que consideró difícil de mantener en el tiempo.
El investigador estimó que los recursos disponibles se encuentran por debajo del 50% de los niveles de años anteriores y advirtió que la prolongación de estas condiciones puede profundizar las dificultades para sostener proyectos y formar nuevos profesionales.
PRODUCCIÓN ACADÉMICA
Por su parte, Marcela Taboada destacó que, pese a las restricciones, los equipos docentes y de investigación continúan desarrollando sus actividades y buscando formas de compartir sus producciones con la comunidad.
“Este desmantelamiento sistemático que se viene produciendo en los últimos años no nos ha paralizado como grupo de docentes, sino que nos hemos puesto al hombro el trabajo de la universidad”, sostuvo.
En ese sentido, consideró especialmente importante la realización de actividades abiertas como la jornada desarrollada en Plaza Libertad, donde la sociedad puede conocer las investigaciones, publicaciones y experiencias que se producen en el ámbito universitario.
Taboada también hizo hincapié en la importancia de sostener la investigación vinculada con las necesidades y particularidades de Santiago del Estero.
“Sin investigación dentro de las universidades públicas no hay producción de conocimiento que sea situado, que sea relevante, que sea construido desde los territorios”, afirmó.
La investigadora señaló que el trabajo científico desarrollado en la provincia permite abordar problemáticas locales y generar conocimientos que pueden contribuir a mejorar las condiciones de vida de la población.
CONVOCATORIA
Las entrevistas también permitieron vincular las dificultades del sistema científico con la convocatoria a una nueva Marcha Federal Universitaria, prevista para el jueves 15 de octubre.
Antonella Carabajal calificó de alarmante la situación que atraviesan las universidades y el sistema científico, y convocó a participar de la movilización para reclamar el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
“Estamos pidiendo nada más que cumplan con la ley, que dejen de ajustar en educación y en salud principalmente”, expresó.
En el mismo sentido, las investigadoras destacaron la importancia de que la convocatoria trascienda a los distintos claustros universitarios e involucre al conjunto de la sociedad.
De esta manera, la jornada permitió no solamente acercar a la comunidad santiagueña las investigaciones y producciones que se desarrollan en las instituciones académicas de la provincia, sino también conocer, a través de sus protagonistas, las dificultades que enfrenta el sistema científico para garantizar la continuidad de sus actividades y la formación de futuras generaciones de investigadores.
