La Escuela de Artes y Oficios recibió la visita del rector de la UNSE, Marcelino Ledesma; de la ministra de Educación, Mariela Nassif y del subsecretario de Educación, Alejandro Piccoli. La directora de la Escuela, Marcela Juárez brindó la bienvenida junto a los coordinadores e integrantes de los equipos. Luego, realizaron recorrido por los talleres que se desarrollan en el marco del Programa Santiago Crece con Vos, una iniciativa que busca promover la formación profesional, la capacitación laboral y la finalización de la educación secundaria, favoreciendo la inclusión educativa, social y laboral de jóvenes santiagueños de entre 18 y 35 años.
Estudiantes y capacitadores de los distintos cursos, dialogaron con las autoridades acerca de los trayectos de formación y sus expectativas a futuro.
En diálogo con Radio Universidad, Nassif destacó el impacto que viene teniendo el programa en toda la provincia y valoró el trabajo articulado entre el Estado, las universidades y las instituciones de formación. “Este programa lo venimos pensando desde diciembre del año pasado, cuando el Gobernador nos convocó con esta idea de poder formar a jóvenes en capacidades que hoy demanda el mundo laboral”, expresó.
La ministra explicó que la propuesta surgió a partir de un informe de la Universidad Católica Argentina, el cual señalaba que Santiago del Estero presentaba buenos indicadores de empleo, aunque con la necesidad de fortalecer la calidad laboral y las oportunidades de formación.
“En ese sentido comenzamos un trabajo conjunto con la Universidad Nacional, la Universidad Católica, el Instituto Tecnológico y las escuelas de formación profesional para generar nuevas oportunidades para nuestros jóvenes”, indicó.
Actualmente, el programa cuenta con 4 mil alumnos en toda la provincia y alrededor de 600 estudiantes que se capacitan en la sede de la Escuela de Artes y Oficios de la UNSE.
“Son 57 cursos los que hoy están vigentes y lo importante es que se trata de un programa dinámico, porque las ofertas se irán renovando según las demandas y necesidades que tenga la sociedad y el mundo laboral”, afirmó Nassif.
Por su parte, Marcelino Ledesma celebró que la educación ocupe un lugar central dentro de las políticas públicas provinciales y destacó el rol de las universidades en la formación de jóvenes.
“Desde la Universidad Nacional de Santiago del Estero celebramos que la educación esté en el centro de las políticas públicas de nuestra provincia”, sostuvo.
Asimismo, remarcó el trabajo conjunto entre la UNSE y la Universidad Católica de Santiago del Estero para fortalecer la capacitación y ampliar oportunidades para los jóvenes santiagueños.
“Estamos trabajando de manera mancomunada y sinérgica con la Universidad Católica buscando generar impactos en la formación calificada de nuestros jóvenes, ampliando capacidades y talentos que les permitan una inserción laboral de mayor calidad”, expresó.
El rector también destacó la importancia de que los jóvenes puedan ver a las universidades como espacios de crecimiento y continuidad educativa.
En tanto, Marcela Juárez puso en valor la participación de los estudiantes y el entusiasmo que generan las capacitaciones que se dictan en la Escuela de Artes y Oficios. “La escuela hace más de 20 años que trabaja en cursos de oficio y hoy vemos muchísimo interés de los jóvenes por capacitarse y seguir aprendiendo”, señaló.
Finalmente, destacó el compromiso de docentes y capacitadores con el desarrollo del programa y con la formación de los jóvenes santiagueños. “La escuela ha puesto todo a disposición para que estos cursos se realicen y nuestros capacitadores están muy comprometidos y entusiasmados con recibir a más jóvenes que quieran formarse”, concluyó.
En la Secretaría de Extensión Universitaria, se llevó a cabo la primera reunión de las Comisiones Internas de Trabajo de Autoevaluación Institucional de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE), en el marco del proceso de evaluación impulsado por la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU).
El encuentro fue coordinado por la secretaria de Vinculación y Transferencia, Mg. Marcela Alejandra Rafael, y el secretario de Extensión Universitaria, Lic. Héctor R. Tévez, y contó con la participación de la vicerrectora de la UNSE, Dra. Fernanda Mellano.
También estuvieron presentes la responsable del Área de Evaluación y Acreditación Universitaria, Abog. María de los Ángeles Basbus; la representante del Consejo Asesor de la Secretaría de Extensión Universitaria, Dra. Manne Tuma; y los integrantes de la Comisión Central de Autoevaluación: Lic. María Rosa Quiroga, Med. Juan Cruz Argibay y Lic. María Carolina Rodríguez.
Durante la jornada se analizaron los lineamientos y parámetros establecidos por la Ordenanza CONEAU N.° 77/25, instrumento que orienta el desarrollo de los procesos de autoevaluación institucional en las universidades nacionales.
La reunión permitió establecer criterios de trabajo, coordinar acciones entre las distintas áreas involucradas y avanzar en la planificación de las actividades que se llevarán adelante en el marco de este proceso, considerado una herramienta fundamental para el fortalecimiento de la calidad institucional, la mejora continua y la consolidación de las funciones sustantivas de la Universidad.
Lo que comenzó como una prueba para poder tener plantas en el balcón de un departamento terminó convirtiéndose en un proyecto productivo en expansión. Gabriel Ordóñez, estudiante de Ingeniería Agronómica de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE), impulsa junto a su pareja un emprendimiento de lechugas hidropónicas en la ciudad de Loreto, apostando a una forma de producción más eficiente y sustentable.
“Quería tener plantas en el departamento, pero cultivar con tierra en un balcón era complicado. Entonces hice una prueba piloto para ver cómo funcionaba la hidroponía y después decidimos llevar el proyecto a Loreto, donde teníamos más espacio”, contó el joven durante una entrevista en Radio Universidad.
A partir de un pequeño invernadero de menos de dos metros, comenzaron las primeras experiencias con cultivos hidropónicos, un sistema que permite producir sin utilizar tierra y mediante soluciones nutritivas controladas.
“La hidroponía elimina muchas de las variables del suelo y permite darle a la planta exactamente los nutrientes que necesita, en el momento que los necesita. Además, hay un ahorro importante de agua porque todo va directamente a la raíz”, explicó.
Actualmente el emprendimiento se dedica a la producción de lechugas hidropónicas, aunque el objetivo es ampliar progresivamente la variedad de cultivos. Entre las posibilidades mencionó rúcula, cilantro y perejil, productos que -según indicó- podrían desarrollarse en Santiago del Estero con altos estándares de calidad.
Ordóñez remarcó que uno de los principales desafíos de este tipo de producción es la inversión inicial y el manejo técnico del sistema.
“Hay que invertir en tanques, bombas, fertilizantes, sistemas de recirculación y aireación. Después aparecen otros desafíos, sobre todo en verano, cuando aumentan las plagas y las altas temperaturas afectan las raíces”, señaló.
En ese camino, destacó el acompañamiento recibido desde la Facultad de Agronomía de la UNSE, tanto desde la formación académica como desde el apoyo de docentes y cátedras.
“La facultad influyó muchísimo en la formación del proyecto. Todo lo que uno aprende sobre química, fisiología vegetal y manejo de cultivos sirve para entender qué le pasa a la planta y cómo mejorar el sistema. Además, muchos profesores nos ayudaron con consejos y visitas al invernadero”, expresó.
El estudiante también se refirió al desafío de combinar la vida universitaria con el desarrollo de un emprendimiento productivo.
“Estudiar y emprender requiere mucha organización. Hay días en los que cursas desde la mañana hasta la tarde y después sigues estudiando o trabajando en el proyecto. Por eso es muy importante tener un equipo y dividir tareas”, afirmó.
Más allá del crecimiento de su iniciativa, Ordóñez consideró que la hidroponía tiene un importante potencial de desarrollo en la provincia.
“En Santiago del Estero hay futuro para producir distintas verduras mediante hidroponía y evitar traer productos de otras provincias. Se pueden generar alimentos de alta calidad acá mismo”, sostuvo.
Finalmente, dejó un mensaje para otros jóvenes que tienen proyectos o ideas y todavía no se animan a dar el primer paso.
“El que falla es el que no intenta. Nosotros aprendimos muchísimo en el camino, incluso de los errores. Lo importante es animarse, trabajar en equipo y seguir creciendo”, concluyó.
La historia de Nahuel Flores conmovió a miles de personas durante la 4° Marcha Federal Universitaria en Santiago del Estero. Con un cartel escrito a mano, el joven resumió años de esfuerzo, sacrificio familiar y sueños construidos gracias a la educación pública: “Somos ocho hermanos, hijo de un peón de campo y de una ama de casa. Gracias a la beca residencia de la UNSE voy a ser ingeniero agrónomo”.
Lo que comenzó como un mensaje personal terminó convirtiéndose en una de las imágenes más emotivas de la movilización y se viralizó rápidamente en redes sociales y medios de todo el país.
Oriundo de Tres Cerros, un pequeño paraje del departamento Guasayán donde viven apenas unas pocas familias y no hay escuela secundaria, Nahuel contó en Radio Universidad que jamás imaginó la repercusión que tendría su historia.
“A mí la universidad me cambió la vida”, expresó durante la entrevista, donde relató el largo camino recorrido hasta convertirse en estudiante tesista de Ingeniería Agronómica en la Universidad Nacional de Santiago del Estero.
Nahuel recordó que su familia debió mudarse cuando era niño para que sus hermanos pudieran continuar sus estudios secundarios. “En Tres Cerros no había secundaria. Nos fuimos a Lavalle para que mis hermanos puedan estudiar”, relató.
Con emoción y sencillez, también compartió una anécdota de su infancia que refleja el enorme cambio que significó dejar la escuela rural y llegar a un pueblo más grande. “En mi escuela éramos menos de 20 chicos. Cuando llegué a otra escuela y vi 300 alumnos me asusté tanto que me escapaba”, recordó entre risas.
A pesar de las dificultades económicas, Nahuel aseguró que siempre supo que iba a estudiar una carrera universitaria. “Mi papá contaba que cuando era chico yo decía que quería ser médico. Para él parecía imposible porque tenía muchos hijos y trabajaba como peón de campo”, comentó.
Finalmente encontró su vocación en la agronomía, motivado por su propia historia de vida y el vínculo con el campo donde creció junto a su familia.
Actualmente está a pocos meses de recibirse y desarrolla una tesis vinculada al estudio de variedades de alfalfa resistentes al estrés salino, una investigación orientada a comprender mecanismos de adaptación en contextos productivos adversos.
Sin embargo, al hablar de su recorrido académico, Nahuel destacó especialmente el rol de la beca residencia de la UNSE, una herramienta que —según afirmó— hizo posible su permanencia en la universidad.
“No teníamos para alquilar. Si no hubiera tenido la beca residencia, no podría haber estudiado”, sostuvo.
Con el objetivo de fortalecer la calidad académica y la mejora contínua, la Comisión Central de Autoevaluación, inicia el proceso de diagnóstico institucional previo a la Evaluación Externa Focalizada.
En una jornada marcada por el compromiso de los distintos estamentos, la Comisión se prepara para el relevamiento de datos y el análisis de los procesos internos. El rector, Lic. Hugo Marcelino Ledesma, dio la bienvenida a los representantes y destacó que “esta etapa es fundamental para identificar las fortalezas y áreas de oportunidad de la institución, garantizando que el informe final refleje fielmente la realidad académica y administrativa”.
La comisión está presidida por la vicerrectora, Dr. Fernanda Mellano, coordinada por la responsable del Área de Evaluación y Acreditación Universitaria Abog. Ángeles Basbus y cuenta con la participación de representantes de las facultades, gremios, escuelas, estudiantes y egresados.