El rector de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE), Marcelino Ledesma, recibió a estudiantes de la carrera Licenciatura en Trabajo Social, que se dicta en la Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y de la Salud, en un encuentro que permitió compartir un espacio de diálogo e intercambio sobre la formación académica y el rol de la universidad pública.
La reunión se realizó en el marco de una serie de actividades que vienen desarrollando los estudiantes de la carrera y que, en esta oportunidad, les brindó la posibilidad de dialogar con el rector acerca de la experiencia universitaria, los desafíos de la formación profesional y el compromiso social que caracteriza a la disciplina.
Durante el encuentro, Ledesma destacó el valor de este tipo de iniciativas que fortalecen el vínculo entre las autoridades universitarias y la comunidad estudiantil. “Para nuestra universidad es muy importante generar estos espacios de encuentro con los estudiantes, escuchar sus inquietudes y conocer de cerca las experiencias que atraviesan en su proceso de formación”, expresó.
Asimismo, el rector subrayó el papel fundamental que cumple el Trabajo Social en la construcción de una sociedad más justa e inclusiva. “Quienes se forman en esta carrera asumen un compromiso profundo con la realidad social. Desde la universidad pública tenemos la responsabilidad de acompañar ese proceso, promoviendo una formación crítica, solidaria y comprometida con las necesidades de nuestra comunidad”, afirmó.
El encuentro se desarrolló en un clima de cordialidad y participación, y permitió a los estudiantes compartir sus experiencias, reflexiones y expectativas en torno a su formación y al rol que aspiran a desempeñar como futuros profesionales.
Facundo Gerez, estudiante del último año de la carrera Licenciatura en Sistemas de Información (LSI) de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnologías (FCEyT – UNSE), se encuentra transitando una etapa clave de su formación académica. Desde enero del 2025 integra el equipo del proyecto de investigación titulado “Desarrollo de aplicaciones de colaboración para e-learning”, bajo la dirección de la Dra. Rosanna Costaguta, acreditado y financiado por SECYT-UNSE.
El trabajo contará con codirección internacional: la Dra. Costaguta, profesora e investigadora del Instituto de Investigación en Informática y Sistemas de Información (IIISI – FCEyT – UNSE), especialista en técnicas de Inteligencia Artificial, y el Dr. Antoni Granollers, profesor e investigador de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Lleida (UdL, España), referente en Interacción Persona-Ordenador.
Mientras cursa sus últimas materias, Facundo avanza en su Trabajo Final de Graduación (TFG), también en el marco de dicho proyecto. Su investigación se centra en el diseño orientado a la usabilidad, un aspecto decisivo en la experiencia de los usuarios de aplicaciones y plataformas. La falta de satisfacción o la complejidad en el uso de un sistema puede llevar a su abandono, por lo que el objetivo del TFG es crear una herramienta inteligente que automatice la evaluación de usabilidad en plataformas colaborativos de e-learning.
Cada 7 de marzo se conmemora el Día del Médico Santiagueño en homenaje a Ramón Carrillo, una de las figuras más influyentes de la salud pública argentina. Nacido en Santiago del Estero en 1906, Carrillo no sólo dejó una profunda huella en la organización del sistema sanitario nacional, sino también una forma de pensar la medicina ligada al compromiso social y al derecho a la salud.
Más de un siglo después de su nacimiento, esa mirada encuentra una nueva expresión en la provincia: la posibilidad de formar médicos en el propio territorio a partir de la creación de la carrera de Medicina en la Universidad Nacional de Santiago del Estero. En ese cruce entre historia y presente, la figura de Carrillo adquiere un significado renovado.
UN SANTIAGUEÑO QUE TRANSFORMÓ LA SALUD PÚBLICA “Ramón Carrillo nació el 7 de marzo de 1906 en una casa cercana a la plaza Libertad de la ciudad de Santiago del Estero. Fue el mayor de once hermanos en una familia vinculada al ámbito educativo y cultural de la provincia. Desde muy joven se destacó por su capacidad intelectual y dedicación al estudio”, detalla Karina Roldán, integrante del equipo Historia UNSE.
Al hacer un repaso por su vida, Roldán recuerda que Carrillo realizó sus estudios primarios en la Escuela Normal Manuel Belgrano y el secundario en el Colegio Nacional, del que egresó en 1923 con apenas 16 años. Como muchos jóvenes del interior argentino de comienzos del siglo XX, debió trasladarse a Buenos Aires para continuar su formación universitaria.
Ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, donde desarrolló una brillante trayectoria académica. Se graduó en 1929 con medalla de oro y orientó su carrera hacia la investigación científica en neurología y neuroanatomía, trabajos que le valieron reconocimiento internacional y la posibilidad de perfeccionarse en centros médicos europeos.
Con el paso del tiempo, desarrolla Roldán, su mirada médica comenzó a ampliarse hacia una preocupación que marcaría su trayectoria: comprender la relación entre la enfermedad y las condiciones sociales de la población. Para Carrillo, la salud no dependía únicamente de factores biológicos, sino también de aspectos como la pobreza, la alimentación, la vivienda o las condiciones de trabajo.
Esa concepción quedó sintetizada en una frase que se volvería célebre: “Frente a las enfermedades que genera la miseria, los microbios son unas pobres causas”.
ARQUITECTO DE LA MEDICINA SOCIAL A mediados de la década de 1940, Carrillo comenzó a vincularse con distintos sectores del Estado interesados en modernizar la organización sanitaria nacional. En ese contexto se produjo su encuentro con Juan Domingo Perón, quien en 1946 lo convocó para conducir la política sanitaria del país.
Asimismo, la historiadora puntualiza que “ese mismo año se creó la Secretaría de Salud Pública de la Nación, que luego se transformaría en el primer Ministerio de Salud de la historia argentina, con Carrillo como su titular. Desde ese cargo impulsó una profunda reforma del sistema sanitario a través del denominado Plan Analítico de la Salud Pública”.
Y añade que “entre 1946 y 1954 se desarrolló un ambicioso programa basado en la expansión hospitalaria, la medicina preventiva y la planificación estatal. Se modernizaron hospitales, aumentó significativamente la cantidad de camas disponibles y se integró una red sanitaria con servicios epidemiológicos y centros de atención en distintas regiones del país”.
Al mismo tiempo, la investigadora describe se impulsaron iniciativas destinadas a acercar la atención médica a las zonas más alejadas, como el tren sanitario, unidades médicas móviles que recorrían distintas localidades brindando consultas, vacunación y controles de salud. En muchos pueblos del interior, la llegada del tren sanitario representaba el primer contacto de la población con servicios médicos.
La salud pública, sostenía Carrillo, debía llegar a toda la población y no sólo a quienes vivían cerca de los hospitales.
UN LEGADO QUE VUELVE A LA PROVINCIA Con el paso del tiempo, su obra fue reconocida como una de las contribuciones más importantes a la salud pública argentina y a la medicina social en América Latina.
Para Santiago del Estero, su legado adquiere un significado particular. Durante décadas, los jóvenes santiagueños que aspiraban a estudiar medicina debían trasladarse a otras provincias como Córdoba, Tucumán o Buenos Aires, lo que implicaba importantes esfuerzos económicos y, en muchos casos, la migración definitiva de profesionales hacia otras regiones.
Esa realidad comenzó a cambiar cuando el 2 de diciembre de 2014 se aprobó la creación de la Facultad de Ciencias Médicas y la apertura de la carrera de Medicina en la Universidad Nacional de Santiago del Estero.
La creación de esta carrera representó un acontecimiento histórico para la provincia, ya que permitió formar médicos en el propio territorio y fortalecer al mismo tiempo el sistema sanitario regional.
Más allá de la apertura de una nueva propuesta académica, la iniciativa expresa una idea profundamente ligada al pensamiento de Carrillo: que el conocimiento científico, el compromiso social y la responsabilidad pública deben caminar juntos.
Formar médicos en Santiago del Estero implica preparar profesionales capaces de comprender las realidades sanitarias del territorio, trabajar en comunidades diversas y asumir la salud como un derecho colectivo.
Recordar hoy a Ramón Carrillo en el Día del Médico Santiagueño no implica solamente evocar a un médico destacado o a un funcionario del pasado. Significa reconocer una manera de entender la medicina como compromiso con la sociedad y con la justicia social.
En Santiago del Estero, esa idea encuentra hoy una continuidad concreta. “La formación de nuevas generaciones de médicos en la universidad pública no sólo fortalece el sistema sanitario de la provincia, sino que también recupera una convicción que Carrillo sostuvo a lo largo de toda su vida: que la salud no puede ser un privilegio, sino un derecho garantizado para toda la comunidad”, destaca Roldán.
En ese sentido, cada estudiante que hoy transita las aulas de medicina en la Universidad Nacional de Santiago del Estero representa algo más que una vocación individual. Representa la continuidad de una historia y la posibilidad de construir, desde el propio territorio, una medicina al servicio de la sociedad.
En la sala del Consejo Superior, se llevó a cabo la primera Reunión Ordinaria del Consejo de Posgrado de la UNSE. El encuentro fue presidido por la secretaria de Posgrado, Dra. Florencia Frau, junto a representantes de las diversas unidades académicas: Dra. Lara Lescano (FAyA), MSc. María Teresita Pilán (FCEyT), Dra. María Gracia Senillani (FCF), Dra. Paula Luciana Pérez (FCM), Mg. Malvina Lobos (FHCSyS), Mg. María Mercedes Quevedo Fernández y el Lic. Paulo Margaría (EIE).
La sesión contó con la participación especial del rector, Lic. Marcelino Ledesma y la vicerrectora, Dra. Fernanda Mellano. Ambas autoridades destacaron la relevancia de la oferta académica de cuarto nivel e instaron a afianzar el trabajo articulado de la Secretaría de posgrado con las áreas de Ciencia y Técnica y Vinculación Tecnológica. Asimismo, se subrayó un hito institucional: a partir del corriente año, la Secretaría de Posgrado contará con presupuesto propio, lo que permitirá la gestión de los subsidios institucionales e individuales, lo que refuerza el compromiso institucional con los estudios de 4| Nivel y el apoyo permanente a las unidades académicas.
Con una importante agenda de trabajo, realizó su primera reunión de 2026 el Consejo de investigaciones Científicas y Tecnológicas (CICyT), un espacio de trabajo colaborativo en el ámbito de la UNSE en materia de investigación científica y tecnológica.
Estuvieron presentes el rector, Lic. Marcelino Ledesma y la vicerrectora Dra. María Fernanda Mellano, quienes brindaron palabras de bienvenida y transmitieron el compromiso de acompañar al CICyT para dar continuar a las acciones concretadas y generar nuevos espacios de construcción colectiva con los diferentes actores que integran el sistema de ciencia y técnica a nivel universidad, provincial y nacional.
Durante el encuentro se compartió un informe de las actividades realizadas en los casi 90 días de gestión y se subrayó la organización por parte de la UNSE de las 3° Jornada de Fortalecimiento de la Investigación del NOA – Consorcio Horco Molle, a realizarse en el mes de junio, y de las 2° Jornadas de Ciencia, Tecnología e Innovación – UNSE 2026, a realizarse en el mes de septiembre.
Asimismo, se adelantó que, en el marco de la Sistema Integrado de Ciencia, Innovación y Tecnología se prevé la participación de la UNSE en numerosas actividades, entre ellas, el próximo 10 de abril por conmemorarse el Día del Investigador Científico .
También se informó que, a fines de marzo se llevarán a cabo las elecciones de los representantes de los docentes investigadores ante el CICyT.
Formaron parte de esta reunión la secretaría de CyT de la UNSE, Dra. María José Benac y los/as secretarios/as de Ciencia y Técnica de Facultades: Dra. Claudia Quinnzio (FAyA); Lic. Walter Trejo (FCEyT); Dra. Andrea Fuster (FCF); Dr. Emilio Luque (FCM) y la Dra. Marta Gutiérrez (FHCSyS). En tanto, en representación de los docentes investigadores estuvieron presentes la Dra. Claudia Infante por la FCEyT y Mg. Javier Lima por la FCF. Asimismo, se contó con la presencia de la secretaria académica de la Escuela para la Innovación Educativa, Mg. María Mercedes Quevedo y la secretaria del CICyT, Lic. Lucía Diaz.